Alicia Portillo

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Ciudad de México, 1972

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Alicia Portillo

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El rescate de la encuadernación artesanal en los tiempos modernos

Alicia Portillo Venegas nació en la ciudad de México en abril de 1972, hija de padres pintores y la única mujer de tres hermanos.

Su formación se la debe en mayor medida a su madre, la maestra Alicia Venegas, con quien vive después del divorcio de sus padres. A ella la considera su principal guía como mujer, maestra, docente y ser humano. Aunque no puede negar que su padre, Gerardo Portillo, representa en su vida un modelo de persona, profesionista y docente, además de un reconocido personaje universitario.

Sus primeros años de formación profesional fueron muy inciertos, bajo una constante lucha por encontrarse a sí misma y el ideal de no aceptar ninguna profesión por herencia o por imposición.

Atacada por la duda de no saber que estudiar, decide probar suerte en muchas y muy variadas opciones. Cursa el primer semestre de la carrera de Biología en la Facultad de Ciencias de la UNAM, pero una mañana fría en un laboratorio de física la hace caer en cuenta que ese lugar no era lo que estaba esperando. Sin embargo, afirma que la mayor enseñanza que le dejó esta errada decisión fue que no hay tiempos perdidos, que si bien cuesta trabajo escoger, todos los caminos valen la pena.

Así comienza un recorrido que duraría un año, donde hubo varias paradas técnicas entre las que estuvieron la paleografía, la paleontología, la historia, la restauración e incluso el deporte, aunque ninguna de ellas terminaría por convencerla del todo.

Alicia Portillo se siente agradecida de que en su vida siempre ha habido buenos guías y buenos oradores. Uno de ellos fue Aldi Oyarzabal, biólogo de profesión pero cuya vida profesional la ha dedicado al campo de la ilustración científica. Este encuentro representa un parte aguas en su devenir, siente tal empatía con él que descubre que era precisamente esa línea la que llevaba tanto tiempo buscando, ya que se fusionaban en uno ambos intereses, la ciencia y la ilustración, y se detona así el impulso que la llevaría a la Escuela Nacional de Artes Plásticas de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Finalmente, en el año de 1995, es cuando Alicia ingresará a la licenciatura en Diseño y Comunicación Gráfica.

Pero esta decisión estuvo nublada, principalmente, por su actitud de rechazo a ser el eco de sus padres. Además, estaba conciente que su ingreso a la institución provocaría una serie de opiniones encontradas. Ante esto, decide ser lo más neutra posible, escapando de la comparación, así como de varios maestros, y dejando que sea su trabajo el que hable por ella.

 

Docencia

Llegado el séptimo semestre de la licenciatura, por invitación del maestro Fernando Zamora, inicia su camino en la docencia y entra como su ayudante adjunta en la materia de redacción. Posteriormente, con el plan de estudios recién estrenado en 1998, queda a cargo de esa misma materia para cubrir los últimos dos años del plan anterior.

Al preciarse de ser una persona muy responsable, sabe que necesita prepararse para afrontar el reto que se le estaba presentando. Asesorada por su madre, consulta libros de didáctica y pedagogía, además de cursar el diplomado en redacción y composición literaria en la Universidad del Claustro de Sor Juana.

Una situación similar ocurre cuando, ya contratada en la ENAP, la invitan a impartir la materia optativa de ilustración a los alumnos de tercer semestre, así como tipografía a los de primer ingreso. Considera que su ingreso a la docencia lo realizó sin haber obtenido el conocimiento de manera directa, pero siempre con la convicción de que debía prepararse para esperar de sus alumnos lo que ella misma estaba ofreciendo. Fue un periodo de autoconocimiento, de enseñar lo que a su vez estaba aprendiendo y de formar a sus alumnos bajo las premisas de ser correctos, tener un buen comportamiento y esforzarse. Al respecto, Alicia Portillo menciona: “No puedo olvidar cómo aprendí, cómo es ser alumna, cómo es oír a tus compañeros hablar de los maestros. Entenderme como alumna, como compañera y entender a los profesores ha sido una guía de cómo debo ser o cómo me gustaría ser. No estoy de acuerdo con la idea de usar tu poder como maestro para desvincularte de lo que tus alumnos esperan de ti.“

Terminan esos dos años y no puede seguir con redacción; en cambio, lo que era “ilustración” se convierte en la materia “técnicas de representación gráfica” y por tanto Alicia continúa en la planta docente. Aunado a eso y a propuesta del maestro Mauricio Rivera, surge la materia de “historia del libro” para completar el esquema de materias optativas para el plan del 1998, lo que sumado a tipografía y sus conocimientos sobre encuadernación forman la triada perfecta en sus intereses docentes.

 

La encuadernación

Su interés por los libros se remonta a su infancia cuando, en el afán por esperar despierta la llegada de su padre, se pasaba el rato hojeando varios de ellos y dejándose fascinar por su forma, su contenido y los materiales con los que estaban hechos. Ya entrada en la adolescencia el cómo se hace se enlaza con el contenido de los libros, descubre a H.P. Lovecraft que se convierte en su autor favorito. También comienza a interesarse por los libros que había en casa y es uno de estos el que le da la bienvenida a un terreno hasta entonces inexplorado: la encuadernación. Este libro (que en realidad eran varios suplementos de periódico) estaba desempastado, y al recurrir una vez más a su madre en busca de respuestas, ésta le dice que ese libro lo había encuadernado ella misma tiempo atrás. Movida por la curiosidad, la canaliza a la Escuela Nacional de Artes Gráficas en Bucareli, Ciudad de México, establecimiento que hoy es el CETIS 11. Fueron tres cursos de una semana de duración cada uno los que le dieron las herramientas necesarias para comprender el arte de la encuadernación, cosa romántica que valora hoy en día debido a la historia y relevancia de la institución. Posteriormente, refuerza ese conocimiento con un curso de restauración de libros en el Instituto de Investigaciones Bibliográficas de la UNAM.

Sus pasatiempos poco a poco empiezan a tener sentido y funcionalidad, además de una evidente necesidad de ser mostrados. Es entonces que, por gusto personal y con el propósito de reivindicar el uso de técnicas tradicionales en el libro, decide dar cursos de encuadernación en la ENAP.

 

Actividad profesional

Desde que salió de la carrera de comunicación gráfica, Alicia ha hecho trabajos como freelance, entre los que destacan los de diseño, editorial, técnicas de color y técnicas de ilustración. Se desempeñó como colorista en el Taller de Ilustración Magoh, dedicado a la ilustración de libros infantiles.

De manera formal, estuvo un año como coordinadora de actividades culturales de la Facultad de Ciencias de la UNAM, lo que representó su segundo regreso a esta área de estudio.

Sin embargo, lo que ella describe como lo más interesante de su vida profesional ha sido formar parte del equipo de trabajo de Silicio X Multidiseño, empresa creada y dirigida desde 2002 por su hermano Enrique Portillo y cuya actividad consiste en prestar servicios de museografía, zoolografía y creación de espacios públicos. En Silicio X, Alicia se encarga del diseño gráfico del cedulario de los museos. Considera esta actividad un área poco explorada del diseño y cuyo trabajo ha aprendido sobre la marcha pero en el cual busca “crear el gráfico que inquiete al espectador“.

A la vez, continúa su trabajo docente en la Escuela Nacional de Artes Plásticas, en la licenciatura en Diseño y Comunicación Visual, impartiendo las materias de tipografía, lectura imaginación y creatividad, historia del libro, ciencia y tecnología para la comunicación visual y en el posgrado de artes y diseño, el taller de experimentación plástica. Durante la gestión del Dr. Daniel Manzano como director de la ENAP, se integró al área de Publicaciones como “apoyo en el desarrollo y posicionamiento de la encuadernación, como un factor de colaboración en el libro de artista y en el libro editorial“. Es en ese contexto que se generaron proyectos como las agendas 2012 y 2013 de la ENAP y libretas que se dan a los alumnos de primer ingreso; todo justificado con trabajos de investigación donde se expone la razón de ser del diseño, la estética, la economía y los tiempos de producción de estos objetos; demostrando que es posible hacer producciones alternativas sin ser onerosas y haciendo posibles proyectos de gran creatividad.

 

A futuro

Actualmente Alicia está realizando sus estudios de maestría enfocada en el área de encuadernación, defendiendo la idea de que no debe ser menospreciada dicha actividad, en sus palabras “El diseñador debe saber de qué se trata para que use [la encuadernación] como un recurso de diseño“.

Sabe que el libro de papel tiene un futuro marcado, sin embargo, esto no la agobia ni la frena para continuar con lo que le apasiona. Su tesis entonces pretende hacer un planteamiento de la encuadernación para diseñadores, que si bien no tendrán una formación como encuadernadores, sí necesitan conocer el panorama. Ella opina que:

“Para mi desesperación, trabajo mejor bajo direcciones que bajo iniciativas. Entonces no encuentro todavía esa iniciativa personal que me marque de forma directa. Tengo que concluir ciertas cosas, acabar mi grado de maestría. Tengo ganas de saber, muchas ganas de saber. Siento que tengo que saber mucho más antes de poder decir algo útil, contundente, algo lógico. Pero hay que hacerlo a la par, se que tampoco voy a esperar a que suceda una cosa para que llegue la otra. Y tengo que darme los tiempos, organizar las situaciones para que todo contribuya a la dirección que me apoye a destacar lo que quiero.“

 

Sus expectativas para el futuro están claras. Sabe que actualmente nos encontramos en un momento hacia la revalorización y defensa del libro, en un periodo de transición de la sociedad del libro impreso al libro electrónico y a su vez una regresión general a los procesos manuales. Una revalorización completa. El libro encuadernado a mano es el dulce que todos quieren, pero que nadie sabe para que lo quiere. Considera que es un buen momento de estudio y de trabajo, de no dejar que el conocimiento se pierda por ignorancia, que si se pierde sea porque se tenía que acabar o porque llegó a su tope, pero no porque sencillamente fue ignorado.

 

Karla Ángeles García, México DF, 2014 

 

Fuentes de consulta:

Blogs ENAP. Alicia Portillo

http://blogs.enap.unam.mx/asignatura/alicia_portillo/ [consultado el 7 de feb. de 14]

 

Revista Aureavisura. Año 1, No. 5, enero-febrero 2014

http://aureavisurarevista.enap.unam.mx/showcase/alicia-portillo-venegas-2/

[consultado el 7 de feb. de 14]

 

Diplomado en ilustración. Procesos y contextos de la casa universitaria del libro. Entrada del 3 de diciembre de 2012

http://diplomadodeilustracion.blogspot.mx/2012/12/lic-cg-alicia-portillo-venegas.html [consultado el 7 de feb. de 14]

 

Silicio X. Multidiseño

http://www.siliciox.net/ [consultado el 7 de feb. de 14]