Gisela Calderón Zurita

Guayaquil, 1959

El diseño: de la esencia a las causas

Gisela, nacida en Guayaquil, pero quiteña de corazón, fue a París con la idea de estudiar artes o arqueología; sin embargo, terminó estudiando arte Gráfico y publicitario, conocido hoy como diseño gráfico, en la Ecole Superieure des Arts Modernes (ESAM).

De esa época recuerda que iba con frecuencia a ver exposiciones de fotografía y de pintura. Así vio “en vivo y en directo” a Picasso, Braque, Van Gogh, Renoir, Dalí, Giacommetti, Modigliani, Dufy, Monet, Matisse, Miró, Mucha, Cartier-Bresson, entre otros. Hasta la fecha mantiene el hábito de ir a las exposiciones y, aunque a veces le resulta difícil encontrar el tiempo, se da un brinquito para verlas.

A su regreso a Quito, la ciudad donde actualmente reside, comenzó a trabajar en agencias de publicidad, en donde conoció a mucha gente talentosa, como ilustradores, creativos y fotógrafos: Margarita Vogel, Jorge Freire, Jaime Apráez, Sixto Ruiz, Dolores Ochoa y otros. Fueron muchos los que le dejaron huella.

Con ese corto pero rico bagaje instaló su taller de diseño gráfico en sociedad con Jorge Tite, egresado del Instituto Técnico Superior Daniel Reyes de Ibarra, donde se formaban los buenos ilustradores en aquella época. Juntos, trabajan en afiches, logotipos, marcas, folletos, empaques, embalajes, avisos publicitarios, portadas de libros, publicaciones, ilustraciones… toda la gama de productos de diseño gráfico para diversos clientes.

En 1991, luego de la partida de su socio a Guayaquil, Gisela fundó Magenta Diseño Gráfico, uno de los primeros estudios de diseño gráfico de la ciudad por el que pasaron muchos creativos e ilustradores. Gisela recuerda: “En esa época se arreglaba el precio de los trabajos por teléfono. La realización de un afiche tomaba por lo menos dos semanas, a veces incluso más, ya que en gran parte era manual. Aunque habían llegado las primeras computadoras al país, solo las utilizábamos para el levantamiento de textos”.

En Magenta, Gisela trabajó en la comunicación visual de varias empresas e instituciones. Bajo su dirección, se llevaron a cabo imágenes de identidad corporativa, diseño editorial y diseño publicitario, con especialización en el diseño de mensajes y productos para instituciones, como la Conferencia Episcopal Ecuatoriana y fundaciones y proyectos ambientalistas y sociales como Educación Básica, Proyecto de Desarrollo, Eficiencia y Calidad (EB-PRODEC), Instituto Ecuatoriano de Investigaciones Sociales (ILDIS), Fondo Ecuatoriano Populorum Progressio (FEPP), Centro Andino de Acción Popular (CAAP), Tribuna Ecuatoriana de Consumidores y Usuarios, Universidad Andina Simón Bolívar, Ambiente y Sociedad, Sinchi Sacha, Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Instituto Brasileiro Equatoriano de Cultura (IBEC), Museo Mindalae, entre otros.

A comienzos de los años noventa, con un grupo de colegas y con el propósito de promocionar el diseño gráfico, se funda la Asociación de Diseñadores Gráficos (ADG), el primer gremio de diseñadores de Ecuador.

Gisela, junto a tres mujeres diseñadoras, Leonor Bravo, María Luz Calisto y María Belén Moncayo, con gran entusiasmo organizan la Primera Bienal del Afiche en Ecuador, evento sin precedentes en la historia del diseño gráfico ecuatoriano, que sería la primera de cinco bienales consecutivas, realizadas desde 1994 hasta el año 2005, cuando la ADG suspende sus actividades.

Gisela fue elegida Presidenta de la ADG en 1996. Junto a sus compañeros de la mesa directiva llevaron a cabo la Segunda Bienal del Afiche en Ecuador en el mismo año, así como otros eventos como la Primera Muestra Internacional de Afiches, el concurso Para que no se olvide que recopiló afiches, fotografías, ilustraciones, dibujos, caricaturas y demás obras gráficas a propósito de la caída del presidente Abdalá Bucaram que fuera resultado de un levantamiento popular. Promovió también la capacitación de los socios en el campo de la ilustración a través de talleres dictados por especialistas e impulsó la publicación del Periódico ADG, con el fin de difundir las actividades de la Asociación.

Los eventos mencionados marcaron un hito en el desarrollo del diseño gráfico en el país. Se pudo conocer el trabajo de diseñadoras y diseñadores, estilos, tendencias; se generaron debates sobre el tema y se promocionó la profesión en la sociedad ecuatoriana a través de los distintos medios de comunicación.

Con el propósito de seguir en la difusión y capacitación del diseño gráfico, en 1996, Gisela se incorporó al cuerpo docente de la Pontificia Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y, posteriormente, en 1997, al Instituto de Artes Visuales de Quito (IASVQ). Durante 7 años, enseñó diseño básico, color, tipografía e historia del diseño gráfico a varios centenares de estudiantes. Aunque le es difícil recordar a todos, algunos de ellos la saludan cordialmente cuando los encuentra en el cine, en algún restaurante o incluso, en algún bar de la ciudad.

Gisela es una mujer inquieta, llena de energía y curiosidad que decidió continuar sus estudios. Así, en 2007 egresó de la Pontifica Universidad Católica del Ecuador (PUCE) y luego se dedicó arduamente a trabajar en su tesis. Otro de sus sueños se cumplió cuando, hace seis años, decidió tomar clases de dibujo y éste se convirtió en parte de su vida. También practica la natación, gracias a la cual ha desarrollado una espalda un poco ancha que le permite pasar horas frente al computador.

Sobre el diseño gráfico, dice que le gusta tanto que “hasta diseña chuchaqui[i], no importa la hora, el día o la fecha. Lo que me importa es hacerlo bien, lo mejor posible y, mientras lo hago, trato de disfrutarlo. Para esto es necesario contar con una oficina agradable, tener el tiempo necesario, no andar a las carreras y, por supuesto, ser bien pagada”.

Siempre sintió profunda admiración por las culturas precolombinas, que, en su opinión, dejaron las cerámicas más bellas. Alguna vez, al comparar las venus elaboradas por los artesanos de la cultura Valdivia, que se desarrolló en las costas del Ecuador aproximadamente 3.600 años a.C., con las venus griegas del siglo V a.C., notó diferencias en el diseño: las venus de Valdivia tenían formas más sintéticas, más armónicas, más simples, más hermosas. No entendía cómo las diseñadoras y diseñadores ecuatorianos, herederos de tan distinguidos artesanos, no se inspiraban en lo precolombino para diseñar[ii].

Motivada por esta idea, en el año 2005 inició un proyecto para la realización de productos inspirados en la simbología de la cerámica de la cultura Valdivia. Se basó en la recuperación y recreación de estas simbologías a través de diseños bidimensionales.

“Aborda la elaboración de una metodología pensada para el desarrollo de nuevos diseños gráficos a partir de piezas antiguas y que pueda ser aplicada por diseñadores y artesanos, con pasos no complicados. Su puesta en práctica permite elaborar diseños con carácter estético funcional y social, en ámbitos del diseño gráfico de productos artesanales, y particularmente de objetos textiles. Está dirigida a concretar productos con diseño e identidad y aportar a la percepción de una imagen del país como productor y exportador de artesanía de calidad”.[iii]

Conozco a Gisela hace mucho tiempo, reforzamos nuestros lazos profesionales y de amistad en la ADG, donde trabajamos arduamente para promover y posicionar al diseño gráfico en el país. Hace dos años nos asociamos en PuntoyMagenta con el fin de realizar proyectos de diseño e investigación. Actualmente trabajamos en la “Colección Ecuador” un proyecto apoyado por la Corporación Ecuatoriana para la Promoción de las Exportaciones (CORPEI), para la realización de objetos de diseño inspirados en las culturas precolombinas ecuatorianas y en la “Historia del Diseño Gráfico en Ecuador, 1970-2005”, una investigación sobre los principales actores y eventos en la evolución del diseño ecuatoriano.

Para llevar a cabo las ideas que desde hace tiempo hemos guardado en nuestros computadores, esperando la oportunidad para desarrollarlas, hemos conformado un equipo con diseñadores industriales. Actualmente el reto es abrirse campo en la producción de productos propios y en la investigación, tan escasa en el campo del diseño gráfico ecuatoriano.
Soledad Cruz, Maricruz González y Ana Morán



[i] Significa resaca, “guayabo”; malestar que da luego de trasnochar y tomar alcohol.

[ii] Para mayor información sobre la cultura Valdivia consultar: http://www.dlh.lahora.com.ec/paginas/historia/historia2.htm

[iii] Rómulo Moya Peralta, “Ecuador un país por descubrir, un país por diseñar”, en Diseño gráfico latinoamericano, Quito, Editorial Trama, 2006, p. 73.

 

 

Sitios Relacionados:
www.puntoymagentadiseno.org

www.historiadisenoecuador.blogspot.com

www.trama.ec/espanol/revistas/articuloCompleto.php?idRevista=29&numeroRevista=73&articuloId=174

www.trama.ec/espanol/libros/libroCompleto.php?identidad=23

www.posterpage.ch/reviews/books05.htm

 

Fuentes: Entrevistas y conversaciones mantenidas durante el 2008