Mirta Muñiz

La Habana, 1930

Una leyenda viva de la publicidad en Cuba

Mirta Muñiz Egea: publicista, redactora, editora, investigadora, docente, actriz. Delegada en Congresos nacionales e internacionales. Conocida y respetada en el medio gráfico cubano por su larga y fructífera trayectoria, es sin dudas referencia obligada para cualquier investigación que sobre la publicidad en Cuba se intente hacer. Hasta hoy ha publicado varios libros sobre el tema, enseña en la Universidad y a sus inquietos 76 años no para de hacer cosas.

Nace en La Habana el 26 de febrero de 1930, cursa sus estudios primarios en una escuela católica y ya a los 17 se graduaba de Contadora, profesión útil y bien remunerada a la cual le habían guiado sus padres. Pero esta no sería realmente la vocación de Mirta, sus intereses estaban orientados en otra dirección, por lo que a su graduación en 1947 no se desempeña como contadora sino como redactora en el departamento de publicidad de Sears Roebuck.

En 1949 trabaja como secretaria de Gaspar Pumarejo, responsable de comerciales y dirección de programas en Unión Radio y Cadena Azul. Es precisamente Pumarejo el promotor de la introducción de la televisión en Cuba, cuya primera transmisión se produce en 1950, como tercer país en América Latina, después de México y Brasil. Mirta es testigo y participante de tan importante evento, de hecho es fundadora de la televisión en Unión Radio Televisión y más tarde se gradúa del Instituto de Televisión Aplicada de Cuba donde además se hace locutora, también durante un año es jefa de divulgación de la emisora radial Circuito Nacional Cubano.

En la Cuba Republicana, hacia 1951 los intelectuales de izquierda deciden fundar una asociación en la cual la inquieta joven Mirta forma parte. Fue la Sociedad Cultural Nuestro Tiempo, la cual agrupó a los intelectuales y artistas de avanzada más representativos de la cultura cubana del momento, esta Sociedad es hasta hoy considerada germen de lo mejor de la cultura cubana revolucionaria. Hacia 1953 ya había reorientado totalmente su vida profesional al alcanzar el título de actriz y comenzar a trabajar en teatro.

 

Junto a estas inquietudes artísticas le llama poderosamente la atención el fenómeno de la publicidad. En la Cuba norteamericanizada de los 50 el negocio de la publicidad es uno de los más rentables, múltiples Agencias, la mayoría con dueños estadounidenses, afloran por doquier. Hacia 1954 Mirta es redactora en el departamento de publicidad de Crusellas y Cía, una de las más importantes publicitarias en Cuba. En este contexto abundaron también las escuelas privadas de publicidad, Mirta matricula en una obteniendo en 1955 la categoría de Profesional de la Publicidad y está entre los fundadores de la Asociación Nacional de Profesionales Publicitarios Cubanos. En 1958 tiene la oportunidad de estudiar Publicidad en McCann Erickson International de Nueva York, la cual tenía su sucursal en la Habana. Un año después funge como miembro del Jurado de Mensajes Comerciales por Radio de la Asociación Nacional de Publicitarios y Propagandistas.

Hacia 1959 ya es acreedora de su primer premio, obteniendo el Gran Premio de Honor, en un Concurso Nacional de Anuncios, para la campaña de un nuevo reparto urbano que se construía en las afueras de la Habana, Alamar, otorgado por la Asociación de Anunciantes de Cuba. De esta manera la década del 50 trascurre para Mirta entre la radio, la televisión, el teatro y la publicidad.

Al triunfo de la Revolución en Cuba en 1959, se suceden cambios radicales en muy poco tiempo. Entre ellos la intervención de los negocios con capital norteamericano. Las agencias publicitarias no quedaron fuera de esto, comenzando el proceso por las que sus dueños abandonaron el país. Mirta desde el propio año 59 fue nombrada asesora de los interventores y posteriormente interventora en lo relativo a la televisión y las publicitarias. De modo que entre 1959 y 1960 su principal labor transcurre interviniendo estas compañías y organizando el trabajo de todo el personal cubano que trabajaba en ellas y ahora pasaba al control estatal.

A idea de Mirta los diseñadores gráficos de las dispersas agencias publicitarias se concentran en lo que fuera el edificio de Radiocentro, a lo que se le llamó entonces Consolidado de Publicidad. Precisamente a este Consolidado se le encargó en 1960 el diseño y ejecución de la primera gran campaña de carácter social de la Revolución, la Campaña de Alfabetización. “La magnitud e importancia histórico social de la tarea alfabetizadora reclamaba una campaña publicitaria y una acción gráfica diferente a las hechas hasta entonces” 1. Al frente del equipo técnico seleccionado para esto estuvo Mirta Muñiz, quien era además Miembro de la Comisión Nacional de Alfabetización. En esta misma época funda y dirige la revista Nuestra Industria.

A finales de 1960 se disuelve el Consolidado de Publicidad, entonces Mirta concentra su trabajo en la televisión, ocupa varias responsabilidades, entre ellas jefa de divulgación, también dirige programas dramáticos e infantiles a la par que imparte clases sobre comunicación.

Otra labor fundamental por la importancia económica que el tema revestía para Cuba fue la relacionada con la dirección del Equipo Técnico de la Campaña de propaganda para las zafras 69 y 70, para la cual crea un lema muy conocido por aquellos años “Azúcar para Crecer”.
La década del 70 la comienza como Jefa del Taller de Propaganda del Departamento de Orientación Revolucionaria (DOR) allí crea el lema “Siempre es 26”, que hasta hoy se utiliza (la frase fue tema de una conocida canción de la nueva trova cubana) para la Campaña del 20 aniversario del Asalto al cuartel Moncada. Como en su vida profesional siempre ha sido capaz de simultanear varias responsabilidades, entre el 1963 y 1975 fue directora de la Comisión de Divulgación del Comité Cubano de Solidaridad con Vietnam, Laos y Cambodia.

También en esta década es Directora de Orientación y comportamiento del mercado del Ministerio de Comercio Interior, funda y dirige la publicación Magacín, dicta conferencias sobre publicidad en diversos Organismos, a la par que imparte clases sobre el mismo tema en la Facultad de Periodismo y es profesora invitada para el curso de Comunicación Social en Facultad de Psicología, ambas en la Universidad de La Habana. En 1989 le fue otorgada la categoría docente de profesora invitada de la Universidad de La Habana.

En la década del 80 además es Jefa de Promoción y Propaganda de Comercial Muralla, jefa de divulgación de la Organización de Solidaridad con los pueblos de Asia, África y América Latina (OSPAAAL) y directora de su revista Tricontinental. También funda y dirige la revista La Nación Cubana de la Asamblea Nacional del Poder Popular.

En 1989 funge como Presidenta de la Comisión Organizadora del Primer Encuentro de Propagandistas y Publicitarios, auspiciado por la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC). Es seleccionada Presidenta de la Comisión Gestora de la Asociación de Publicitarios y Propagandistas y Presidenta del Primer Encuentro Nacional de Propaganda y Publicidad.

En 1991 surge la Asociación Cubana de Publicitarios y Propagandistas y Mirta resulta elegida Vicepresidenta en el Primer Congreso, siendo reeligida en 1995. Mientras que 1999 ya es la presidenta de dicha Asociación Nacional, la misma cambió su nombre por Asociación Cubana de Comunicadores Sociales. A partir de aquí su labor profesional ha sido muy intensa como jurado en eventos nacionales, conferencista en Cuba y en el extranjero, editora de libros, autora de otros, presentación de sus libros en Cuba y el extranjero, representante de la Editorial australiana Ocean Press, asesora de la Cámara de Comercio de Cuba y dirige su Revista Cuba Foreing Trade, consultante en la Universidad.

En el 2001 se jubila, pero sus quehaceres profesionales no cesan, continúa realizando trabajo honorario en campañas de publicidad, solidaridad, docente y como creativo independiente.

En su fructífera carrera la investigación no ha quedado atrás, entre sus principales publicaciones sobre el tema de la publicidad se destacan:
·      Voz e Imagen de una publicitaria, Instituto del Ministerio de Comercio Exterior, Cuba, 1998
·      La Publicidad no es un Anuncio, Editorial Pablo de la Torriente, Cuba, 1998
·      Schrei an die Wand (Libro sobre Carteles de la OSPAAAL), Introducción al libro, Sindicatos Alemanes, 2002
·      La Publicidad en Cuba, Mito y Realidad. Editorial Logos, Cuba, 2003
·      El Cartel Cubano, Editorial Nuestra América de Argentina, presentado en la Feria del Libro de Buenos Aires y de Santo Domingo en el 2003 y en la Feria de La Habana del 2004.

Entre 1996 y 2004 recibió ocho Premios como directora creativa del Stand de Brascuba en la Feria Internacional de La Habana. También recibió los siguientes galardones Premio Espacio Por la obra de la Vida que otorga la Asociación Cubana de Publicitarios y Propagandistas, 1997; Sello 50 años de la Televisión Cubana, 2000; Premio Espacio por el Laminario “Romper el Silencio” 2002; Gran Premio Espacio a la campaña de Lanzamiento de los Cigarrillos Cohiba, 2003; Reconocimiento de la Universidad Autónoma de Santo Domingo, otorgado por el Consejo Universitario considerando “sus aportes a las letras cubanas y latinoamericanas” 2003; Medalla Tocororo de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales 2005; Premio de Investigación de la Asociación Cubana de Comunicadores Sociales 2005; Premio por la dirección creativa del Stand de Brascuba en el Pabellón de Agropecuaria de Expocuba; Premio como directora creativa de Stand de Brascuba en el Festival del Habano, durante 6 años consecutivos (2001-2006).

Flor de Liz Hernández, La Habana, 2006

 


1. Rodríguez Bermúdez, Jorge. La imagen constante, Editorial Letras Cubanas, La Habana, 2000, p. 88.

 

Entrevista a la Doctora Mirta Muñiz Egea: “La publicidad es parte de mi vida…”, http://cubahora.co.cu