Gloria Pérez

Barcelona, 1922

Pionera de la publicidad en Cuba

El 29 de Mayo de 1922, en Barcelona, España nace Gloria Pérez Rivas. A la edad de un año sus padres abordan un vapor con destino a la Habana, Cuba, en la búsqueda de un mejor destino para su familia. Desde entonces reside en este país, donde creó su propia familia y hasta hoy vive feliz.
Desde niña se vinculó a la pintura y la música, su padre era músico.

Sus primeros estudios los realizó en escuela pública, más tarde estudiaría dibujo y pintura en la Academia de Bellas Artes de San Alejandro, en la Habana, de la cual se graduó en 1944. En esta Academia conocería al que hasta hoy ha sido el compañero de su vida, Hernando, con el que contrajo matrimonio en 1945.

Corrían años difíciles en Cuba, es por eso que en lugar de dedicarse a la pintura comienza su desempeño profesional en el dibujo publicitario, labor que le garantizaba un salario mas o menos estable. Ya desde 1944, siendo aun soltera, comenzó a trabajar en la Agencia de publicidad Soria de Ruiz y Cía, pegando textos y ayudando en el departamento de dibujo. Por aquellos años en Cuba abundaban las Agencias Publicitarias, llegando a existir más de treinta en la década siguiente.

A partir de 1945 y hasta 1948, trabajó como dibujante de la revista Sensación, publicación semanal interamericana de interés general. Sus ilustraciones eran de carácter realista a tono con el estilo que demandaba tal publicación y evidenciaban su dominio del dibujo, aparecían en el interior y también en la cubierta. En 1948, el dueño de la revista decide vender las máquinas impresoras y cerrar su negocio, lanzando a la calle a todos los trabajadores. Es en este momento en que esta mujer se destaca como activista social, defendiendo el derecho de los trabajadores a percibir una indemnización y de hecho lo logró. Cuenta que sus esfuerzos los hacía sobre todo pensando en los padres de familia que habían quedado cesantes más que en ella misma, pues aún no tenía hijos que mantener.

Ya desde 1946 trabajaba como “free lance” para diferentes agencias publicitarias. Hizo anuncios para la Grant Advertising, Publicidad Canovaca y otras agencias. También para importantes publicaciones periódicas de la época como la revista Bohemia y el Diario de la Marina, en este último se destacan sus dibujos a pluma en anuncios para almacenes de víveres, la industria del ganado, frutos menores, etc.

En el mes de Julio de 1949 ingresó en el Departamento Artístico de la Agencia Publicitaria OTPLA, una de las pocas con dueño cubano, destacándose por sus “layouts” y dibujos para importantes campañas. Precisamente en esta Agencia fue seleccionada como la trabajadora gráfica mas destacada del año 1958. Cuenta Gloria que en esta agencia era común que los propios empleados sirvieran como modelos para anunciar los productos, de esta manera ella además de diseñadora fue modelo en sus propios anuncios, para cigarros, leche condensada, actividades sociales.

En estas labores la sorprende el triunfo de la Revolución y solo un mes después, en Febrero de 1959 la revista Bohemia le otorga el premio al mejor anuncio a colores del año, por un trabajo del año anterior. En esta misma revista hace anuncios para la primera gran Campaña social de la Revolución, la Campaña de Alfabetización.

Como toda Revolución la de Cuba de 1959 estuvo acompañada de cambios radicales en lo político, social y económico. Las Agencias publicitarias no escaparon a estos cambios, siendo propiedad la mayoría, como casi todo en Cuba, de capital norteamericano, fueron intervenidas, pasando a manos del estado. Se crea entonces con la fusión de muchas de ellas, Interrelaciones de Medios de Comunicación S.A., conocido como Intercomunicaciones.

Es en este momento que la vida profesional de Gloria da un giro al ser nombrada por su experiencia y reconocimiento Directora de esta nueva Agencia. A partir de aquí y hasta su jubilación esta mujer desarrollaría una reconocida labor como directiva de publicidad en importantes Organismos estatales.

Su trabajo en Intercomunicaciones dura hasta su cierre en 1963. En 1964 y hasta 1967, es nombrada Directora de Divulgación en el Consejo Nacional de Cultura (CNC), allí trabajó duro en el montaje del un taller litográfico en La Habana. En estos años atendía la divulgación del CNC en todo el país, teniendo que viajar constantemente de un lugar a otro. En 1965 trabajó en la organización de un Salón Nacional de Carteles Cubanos, por estos años y en esa responsabilidad logró que jóvenes diseñadores viajaran con becas al extranjero.

En 1967 va a trabajar al Ministerio de la Industria Azucarera, allí es la jefa de Divulgación. Como es su costumbre trata de conocer el fenómeno de cerca por lo que viaja a casi todos los centrales azucareros del país, documentando fotográficamente la vida en la industria cubana que sería es estos momentos el primer renglón económico del país. Dirigió una importante campaña social encaminada a que los jóvenes residentes en los centrales azucareros se inclinaran por estudiar en las Escuela politécnicas Azucareras, algo totalmente necesario para garantizar la continuidad de la labor comenzada por sus padres y abuelos.

Hacia los 70 es nombrada jefa de Publicidad en Cuba-Export importante empresa de comercio exterior en Cuba, encargada de vender: ron, café, mármol, entre otros productos cubanos. Allí trabajó en la Campaña de lanzamiento del ron Havana-Club en el extranjero, para lo cual viajó a España, Suecia, Inglaterra. De Cuba-Export a la Cámara de Comercio de Cuba donde representó a su país en ferias internacionales en Bulgaria, Polonia, Alemania, Suecia, entre otros países. Es en este lugar donde se jubila en 1980. Desde entonces y hasta hoy cuida de su familia, disfruta del cariño de sus nietos y con gusto recibe en su hogar a las personas que como yo la visitamos ávidas de saber un poco más de la historia de la publicidad en nuestro país. En el año 2000 la Asociación de Publicistas de Cuba le otorgó el premio ESPACIO a la obra de toda la vida.

Flor de Liz Hernández, La Habana, 2006