María Eugenia Roballos

Buenos Aires, 1969

“Quienes afirman que la caligrafía es una disciplina silenciosa no se han detenido a oír el estruendo del rasguido de las plumas contra el papel”


 

Letra propia

El camino recorrido por María Eugenia Roballos es novedoso y original para el diseño argentino. Desde su profesión de diseñadora gráfica se ha especializado en caligrafía y ha logrado hermanar dos actividades que bien podrían ir por separado.

Junto a su socia Betina Naab1, ha creado el primer estudio argentino dedicado a dar un servicio integral en caligrafía. Desde este luminoso reducto ubicado en el barrio de Palermo (en Buenos Aires), las diseñadoras reparten su tiempo en múltiples actividades en torno a la disciplina.

Muchos de sus clientes buscan una marca realizada en caligrafía, que según el punto de vista de las diseñadoras “ayuda a diferenciar el producto o pieza gráfica del contexto, gracias a sus características particulares logradas por la presencia de la mano humana atrás de la creación de las letras. Cada herramienta utilizada en el proceso de creación de una marca caligráfica tiene características particulares que se trasladan al diseño. Por ejemplo el tiralíneas con su aspecto gestual y dinámico, el pincel para una imagen más fluida y rítmica o la pluma metálica para lograr atributos más formales y tradicionales.”

Roballos considera que el oficio también se construye con trabajos seriados porque su formación universitaria en diseño gráfico siempre implica una mirada diferente frente al problema, al trato con el cliente y definitivamente al producto final.

Su actividad artística ocupa un lugar significativo en su hacer profesional. Allí encuentra un camino de experimentación con los trazos liberada de condicionamientos relacionados con el diseño y las necesidades de un cliente. Este aspecto de la caligrafía le permite conectarse con los signos de una manera diferente que luego contribuye al trabajo mas esquemático.

S i algo caracteriza a María Eugenia Roballos es su pasión por la difusión de la caligrafía. Su actividad como docente y formadora es constante tanto en la Argentina como en el exterior. En el estudio Roballos/Naab ha logrado una plataforma de enseñanza donde se puede estudiar caligrafía dentro de una estructura organizada por niveles que permite una formación sólida de la disciplina. Desde cursos específicos hasta talleres que abordan temas satélites que giran alrededor de la caligrafía y la complementan.

Sus alumnos provienen de diversas áreas, pero en los últimos años ha habido un creciente número de diseñadores gráficos que encuentran utilidad en la caligrafía a la hora de diseñar tipografías.

La Argentina carece de una tradición en caligrafía. Esto la ha liberado de tener que responder a algún “padre” o “pionero” de la actividad. Hay mayor libertad, así como también una responsabilidad inquietante. La diferencia está puesta claramente en la formación de los que ejercen la disciplina. En este sentido Roballos ha transitado un largo camino de aprendizaje cuyos inicios se sitúan a la temprana edad de 23 años.

Recién recibida de diseñadora gráfica en la Universidad de Buenos Aires y recién casada, parte junto a su marido a la ciudad de Milán. Su idea era hacer algún master en tipografía, ya que de la carrera era la disciplina que más le había atraído. Sin embargo la estructura académica italiana no presentaba la menor posibilidad de especialización en esta materia.

Un día recorriendo librerías se topó con una bellísima revista sobre caligrafía. Se llamaba <i>Calligrafia</i> y allí fue donde conoció la existencia de la Associazione Calligrafica Italiana. Cuenta la calígrafa que fue en ese instante que, cual iluminación divina, comprendió que era eso lo que ella quería hacer. No pasó mucho tiempo y ya estaba sumergida en la empresa de especializarse como calígrafa. Supo que tenía que poder sacar ventaja de su estadía en el exterior y dedicó todo su tiempo a formarse en cuanto curso dictara la Asociación.

Dejó su puesto en un estudio de diseño y dedicó las horas del día a practicar lo que por las noches aprendía en los diferentes cursos y seminarios.

Cuando regresa a la Argentina no duda en contactarse con quien fuera su maestro en tipografía, Rubén Fontana y es él quién la convoca para que se haga cargo de la sección <i>Caligráfica</i> en la revista Tipográfica.

A partir de su experiencia de formación en Italia toma contacto con calígrafos europeos y americanos que colaboran con varios artículos de primer nivel académico. Este espacio no sólo contribuyó a la difusión de la caligrafía sino que sirvió de bibliografía de consulta en español para las cátedras de tipografía y sus alumnos. Los contenidos fueron siempre seleccionados de manera que cumplieran con el interés de quienes tuvieran relación con la tipografía y la caligrafía, con artículos teóricos/históricos y artículos prácticos.

En 1997 Roballos pone en práctica cambios en los contenidos de las clases de caligrafía en la materia Tipografía I de la Cátedra de Rubén Fontana de la carrera de Diseño Gráfico en la Universidad de Buenos Aires. El enfoque que tenía de la caligrafía luego de su formación en Italia le permitió pensar la caligrafía en función de la tipografía y no como una mera expresión formal.

El creciente interés en la disciplina hace que en 1998 surja el grupo <i>Calígrafos de la Cruz del Sur</i>: “Queríamos hacer algo con las letras, queríamos hablar de ellas y amábamos escribir por eso hicimos todo lo posible para difundirla de una manera tradicional que estuviera instalada en la gente, las muestras de arte. Intentamos reemplazar pinceladas por letras y así nos empezamos a meter en la gente.” En los ocho años que duró la vida de este grupo dictaron cursos en forma privada y también a nivel universitario no sólo en Buenos Aires sino también en universidades del resto de Argentina.Desde 2003 con la creación del estudio Roballos/Naab, Roballos ha logrado consolidarse como profesional de la caligrafía y es un referente indiscutible de la disciplina.

La caligrafía es una actividad que, debido a sus características, confronta con las nociones enaltecidas por el Movimiento Moderno –único paradigma reconocido– tales como: objetividad, claridad y neutralidad. Características que generalmente aparecen ligadas a la caligrafía como: ornamental, sensible, curvilíneo, decorativo, artesanal; son aspectos que la lógica patriarcal caracteriza como “femeninos” y que por lo tanto el canon ha infravalorado y apartado a los márgenes de la historia del diseño. La intensa labor de María Eugenia Roballos, como diseñadora y calígrafa, sin duda pone el jaque a cualquier intento de invisibilizar y borrar su nombre de la historia del diseño gráfico argentino.

Griselda Flesler, Buenos Aires, febrero 2008.


 

1. Betina Naab, diseñadora gráfica graduada en la Universidad de Buenos Aires, comenzó sus estudios de caligrafía con María Eugenia Roballos. Siguió su formación con algunos workshops realizados en Italia y Estados Unidos hasta que en el 2002 se traslada a Londres donde obtiene el “Certificate in Practical Calligraphy” en la Universidad de Roehampton, único lugar en el mundo donde se puede estudiar caligrafía dentro de una estructura académica.